Desde Long Beach: Sociedad consternada

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En las últimas décadas nuestra sociedad ha quedado consternada a consecuencia de las muertes sangrientas que han tenido como víctimas a menores de edad, en el año 1996 el país quedo aterrorizado con la muerte del niño José Rafael Llenas Aybar, aún más cuando se dio la noticia de que su único primo hermano había sido parte del hecho.

El 2017 todavía retumba en la memoria de todos con el asesinato de la joven Emely Peguero, teniendo en esta ocasión como sus supuestos verdugos a su novio y la suegra, usando el mismo formato de los asesinos del niño Aybar, esconder el cuerpo y unirse a la búsqueda proyectando dolor por la desaparición, apenas inicia el 2018 y los hombres y mujeres que circulan por las calles se preguntan en cual sociedad estamos viviendo, donde aparece un demonio de nombre David Alexander Portorreal y con un nivel de frialdad que espanta, asesina a tres menores y una mujer embarazada, al final no se sintió conforme y también le quitó la vida al perrito que servía como mascota de los infantes.

Cuando uno se detiene a pensar en algunas de las razones que pudieran estar incidiendo en estos casos, nos encontramos con el exceso de confianza por parte de los padres, ponen a sus hijos en las manos de cualquiera, incluyendo a familiares.

La falta de una mirada telescópica por parte del sistema judicial, que toman decisiones y muchas veces no se les dan el seguimiento necesario, un ejemplo de ello es que nadie se interesó en saber porque los tres niños en plena audiencia por la custodia, expresaron que deseaban estar con el padre y no con la madre que tenía como esposo a David, los vicios, las creencias y muchos alegan que existe un caso especial, las madres solteras que inician relaciones con hombres buscando alguna estabilidad económica, sin evaluar que tanto ellas como sus hijos se exponen al monstruo.

Es inminente hacer un llamado a la prudencia, a los valores familiares, se hace necesario trabajar para sanar la población, el silencio de las mujeres maltratadas está siendo un factor fundamental para un final fatal, en cuales sectores se están impartiendo programas de concientización para transformar seres humanos y tener mejores familias, es que se le olvidó que la familia es la base fundamental de la sociedad.

Por: Claudio Martínez Turbí
Claudio15cm@gmail.com

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