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Perú y el futuro del fujimorismo

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(Last Updated On: 7 junio, 2016)

Perú y el futuro del fujimorismo

Con el restablecimiento del gobierno democrático en la República del Perú en 1980, también llegaron la crisis inflacionaria, los grupos terroristas de inspiración comunista: Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru  (MRTA) que obtuvieron una respuesta represiva de las Fuerzas Armadas, dejando cerca de 70 mil muertes entre combatientes, habitante de las ciudades y campesinos. La fase más crítica se dio a finales de la década durante el primer gobierno de Alan García, con la hiperinflación y la incursión de Sendero Luminoso en las grandes ciudades. Así en medio de una creciente impopularidad terminó el primer gobierno de Alan García, siendo elegido en las elecciones de 1990 Alberto Fujimori quien desde un primer momento recibió una fuerte oposición en el Congreso de parte de la Alianza Popular Revolucionaria Americana y del Frente Democrático.

Alberto Fujimori implementó una drástica política de estabilización económica y empezó a introducir reformas de corte liberal, siguiendo en buena medida las propuestas del Consenso de Washington. Desató una crisis constitucional al disolver el Congreso el 5 de abril de 1992, convocando una Asamblea Constituyente para redactar e implementar una nueva constitución política. Con la recuperación económica que se iba alcanzando, el gobierno aplicó una severa política antiterrorista, pero al mismo tiempo el Estado se sumía en una espiral de corrupción generalizada.

Fujimori fue reelecto en 1995 continuando con importante mejoras macroeconómicas y sociales, aunque  no logró detener la recesión económica que golpeaba al país. El 9 de abril de 2000 en unas cuestionadas elecciones, logró retener el poder para un tercer mandato, para lo cual la oposición de las fuerzas políticas unida a diversas organizaciones civiles intentó impedir la juramentación del tercer periodo presidencial sin éxito. Poco menos de 2 meses después, específicamente el 14 de septiembre, la difusión de filmaciones mostrando sobornos de congresistas de la oposición y empresarios para que favorecieran al gobierno, precipitaron la caída del régimen.

Keiko Fujimori, es la hija primogénita de Alberto Fujimori, que aspiró a la presidencia del Perú en la elección presidencial de ésta semana, quedando en segundo lugar como sucedió en el 2011, ocupa la presidencia del partido Fuerza Popular. Tras el divorcio de sus padres en agosto de 1994 se convirtió en primera dama del Perú contando 19 años de edad, lo que le llevó a participar en diversas cumbres internacionales. Con la renuncia de su padre se iniciaron varias comisiones investigadoras en el Congreso de la República, pese a ello Keiko permaneció en el país colaborando con las autoridades nacionales en las investigaciones sobre enriquecimiento ilícito. Empero ninguna comisión investigadora encontró responsabilidad penal o política suya.

Keiko asumió el liderazgo del grupo fujimorista, y fue elegida en el año 2006 congresista de la República por el departamento de Lima, siendo la más votada en ésa elección congresual. Como congresista y líder de la bancada fujimorista, defendió las reformas que en los noventas ejecutó su padre, y su defensa política luego que Fujimori viajara a Chile y se iniciara su proceso de extradición. La Fuerza Popular que Keiko lidera es segunda fuerza política del Perú que en las elecciones de 2011 resultó con 37 congresistas, en la cual ganó Ollanta Humala en segunda vuelta electoral.

En estas elecciones recién pasadas pese al resultado adverso en la presidencial, el partido de la hija de Fujimori podrá llevar adelante su agenda porque va a ser una fuerza política decisiva por los próximos 5 años. Fuerza Popular ganó la mayoría absoluta en el Congreso, el cual es unicameral, obteniendo 73 de 130 parlamentarios elegidos. Esto quiere decir que aunque Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos por el Cambio (PPK) ganó la presidencia el fujimorismo seguirá siendo poderoso. El PPK obtuvo 18 congresistas, mientras que Frente Amplio que quedó en tercer lugar en la primera vuelta obtuvo 20 congresistas.

Lo anterior significa que los fujimoristas podrán aprobar y rechazar leyes sin necesidad de pedir apoyo de otros grupos políticos. Tendrán la libertad para aprobar leyes que definen funciones y competencias de los poderes del Estado, gobiernos regionales, municipales y la explotación de recursos naturales. De hecho para modificar la Constitución, elegir al Defensor del Pueblo, a todos los magistrados del Tribunal Constitucional y a los miembros del Banco Central de Reserva solo necesitaría 14 votos de otras bancadas.

Todo esto configura un escenario de confrontación y tensión permanente entre dos poderes del Estado, el PPK está obligado a conformar alianzas con los partidos contrarios al fujimorismo y tender vías de comunicación con el propio fujimorismo para poder acordar temas importantes para el país, pues de lo contrario el fujimorismo podría bloquear al PPK. El fujimorismo si quiere no negocia con nadie, pero el PPK, como se ve, está obligado a hacerlo. Pero ojo el fujimorismo necesita vender la idea de que ha cambiado y para eso tendrá que colaborar y no convertirse en un elemento de taponamientos o tranques, pues de lo contrario indicaría que sigue siendo igual.

Por Alfredo De La Cruz