Inicio Locales La política pierde sentido si se invierte dinero más allá de lo...

La política pierde sentido si se invierte dinero más allá de lo prudente

3
Compartir
José Paliza dice que su aspiración política no es la de ser líder, sino ser útil. (Pedro Bazil)
(Last Updated On: 27 mayo, 2016)

Con 34 años de edad, José Ignacio Paliza, diputado de Puerto Plata y senador electo de esa provincia por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), habla con una madurez que impresiona. Paliza tiene definido el papel que jugará en el Senado de la República por ser de la oposición, y sobre todo tiene clara su misión en la política y su visión del país que quiere ayudar a construir.

Paliza tiene una sólida formación académica y admite que lo logró porque tuvo la oportunidad que le dieron sus padres, pero que lo más importante es que supo aprovecharla. Se graduó de derecho a los 22 años en la Universidad Iberoamericana (Unibe), Tiene dos maestrías, una en derecho internacional en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, y otra en negocios y políticas públicas de la Universidad de Pensilvania. Cuenta además con un postgrado en administración de las finanzas públicas de la Universidad de Harvard, y además del español habla inglés. “Yo quería seguir estudiando, para hacer un doctorado, pero mi papá me preguntó que cuánto duraba y cuando le dije que eran cuatro años, me dijo que ya tenía que ponerme a trabajar”, comentó en entrevista con elCaribe. Paliza aún no tiene hijos y recién se casó en diciembre del pasado año.

La política es una actividad que está muy desacreditada, ¿por qué a pesar de eso decidió participar?
Porque mi papá desde muy pequeño me enseñó una frase de que si uno no se interesa por la política seríamos gobernados por los que sí están interesados por la política, por eso es necesario que la gente con buenas ideas y buena formación de hogar sean las personas que participen, para darle un giro a esta actividad, yo me atreví e invito a otros a que se atrevan. Además hay que atreverse, y en mi caso, la política es el mecanismo en el cual me siento siendo útil a la sociedad, participar en el debate de las ideas, escuchar y que me escuchen, es una interacción que me apasiona.

¿Cuándo incursionó en la política?
Desde muy niño, a los diez años iba a los programas de televisión a hablar de los temas sociales, aunque en mi familia nadie es político y yo nací en una familia de padres muy conscientes y el hecho de haber crecido en un pueblo como Puerto Plata me dio la oportunidad de interactuar con todo lo que acontece en el entorno y eso fue gestando en mí la pasión por la política desde muy niño.

Una de las quejas generalizadas en la actividad política es que resulta costoso llevar una candidatura, ¿cómo fue su experiencia?
Tenemos que empujar como sociedad las leyes que regulen la participación en política, una ley de garantías electorales y una ley de partidos políticos. Es cierto, el dinero hoy se ha constituido en uno de los elementos más fundamentales y no puede ser que competir en política sea tan difícil y tan costoso. Si seguimos así en la competencia política entrará el dinero fácil, el que proviene de manera fraudulenta, y eso llevará a los políticos a trazar posiciones que no serán los que la sociedad quiere, serán otros. En mi caso, personalmente, invertí una cantidad apreciable de dinero, con la ayuda de mis amigos y de mi propia familia, pero tenía muy claramente delimitado, que no podía invertir dinero más allá de lo prudente porque entonces pierde el sentido, porque quien hace una inversión importante en política, quiere algo a cambio y yo me resistí a ganar una candidatura a base de imponerme con el dinero que surgiera de mi patrimonio y el de mi familia, porque eso no tiene ningún tipo de sentido. Pero si no se regula la política, si no se busca de dónde viene el dinero, entonces la política no tiene sentido.

¿Fue difícil para usted ganar la senaduría tomando en cuenta que su principal competidor era del partido oficial y actual senador?
Una semana antes las encuestas nos daban entre 18 y 20 puntos de ventaja y gané por la mínima. Fueron varios factores, se hizo una gran inversión de dinero en mi contra, pero también hubo asuntos de organización electoral de mi partido. Otro aspecto que me ayudó fue que siempre he mantenido un discurso muy conciliador, fue una candidatura de unidad que no solo le perteneciera a los perremeístas sino para todo Puerto Plata.

El hecho de que la gente te quiera y te aspire, ¿cómo te hace sentir?
Eso me da miedo porque he aprendido en la política que esa es una de las cosas que te pueden hacer ir por más y más, y llega un momento en que se pueda confundir, pero sí, me siento orgulloso de recibir nueva vez el voto de la gente de mi provincia, pero tengo mucho cuidado a ese apoyo de masas y el calor que se te da y a la invitación de que aspire.

¿Por qué dice que el apoyo de las masas le da miedo?
Porque eso no puede ser lo que convoque a un político a seguir adelante, o para actuar de tal o cual manera, tiene que ser la lógica, la conciencia tranquila, la satisfacción de hacer las cosas bien, pero le tengo a veces un poquito de cuidado a ese calor del momento; las masas, la que te invita a actuar de tal o cual manera, porque lo que debe convocar al político es la tranquilidad, ver la realidad de su entorno, y evaluar si en verdad lo que te pide la masa es… mira, durante un año mi partido me convocaba para que aspirara a senador, pero fue en febrero cuando decidí presentar mi candidatura, porque no sabía si en realidad era posible.

¿Ha pensado en un proyecto político más amplio, nacional?
Yo no aspiro a ser líder, lo que aspiro es a ser útil, pero la vida es la que te va llevando a lugares, pero también hay que ayudar a la vida a que te vaya llevando por los caminos de crecimiento, pero si te digo que quiero ser ministro o presidente, no, eso no es lo que más me llama la atención, que sea la vida, el trabajo, la humildad las que nos lleven donde nos tengan que llevar. Hace cuatro meses no pensaba aspirar a la senaduría, y hoy soy senador, al tiempo que te digo eso, debo decirte que el joven siempre debe aspirar a crecer porque de lo contrario deja de ser joven, pero vamos paso a paso, y que sea el trabajo el que nos indique hasta donde podemos ser más útil.

¿Cómo sería el país que sueña?
Vivo en el país que quiero vivir, pero aspiro a una República Dominicana mucho mejor de la que vivimos. No puede ser que los derechos y necesidades mínimas de la gente sea lo que aquí cope la agenda nacional, porque da la impresión de que el gran proyecto que es la República Dominicana ha fracasado, no hay agua, se va la luz, ese no es el país que nuestros padres fundadores y nuestros antepasados soñaron y trabajaron, yo quiero ser dominicano, seguir viviendo en República Dominicana, que mis hijos crezcan en República Dominicana, pero en un país donde sean otros los temas que nos preocupen. l

Consejero
Mi padre era mi gran consejero, pero murió hace poco y ahora puedo decir que mi hermano es la persona en la que tengo mayor confianza”.

Familia
La familia que tengo es lo que me ha hecho más feliz. Me aplauden cuando lo hago bien y me llaman la atención, cuando algo va mal”.

por; Yanessi Espinal